Encuentran desarrollo cultural en zona nuclear costera Aztatlán

09 / Febrero / 2015

Según información de la agencia de noticias Notimex 57 sitios arqueológicos de origen prehispánico fueron encontrados en la llanura deltaica -entre los ríos Grande de Santiago y San Pedro Mezquital- por personal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Nayarit), lo que representa un trascendental desarrollo cultural en la costa noroccidental del estado.

El responsable de la investigación: Registro, protección e investigación arqueológica en la planicie costera noroccidental de Nayarit, Mauricio Garduño Ambriz, informó que la mayoría de los asentamientos descubiertos están asociados a tierras cultivables de alto rendimiento.

Precisó que se trata de 53 asentamientos de carácter habitacional, dos sitios con petrograbados y una covacha de uso ceremonial en el Cerro de Peñas y agregó que su orientación y configuración espacial es muy similar a la de la cueva de Tatéi Haramara, el santuario sagrado de los wixaritari (huicholes) contemporáneos, ubicado en el municipio de San Blas. El especialista destacó además, que se descubrió un gran yacimiento de calcedonia en el Cerro El Tesorero, materia prima local que fue ampliamente utilizada a lo largo de toda la secuencia de ocupación por las poblaciones costeras Aztatlán del norte de Nayarit y sur de Sinaloa.

En opinión de Garduño Ambriz, la nivelación agrícola y la introducción de infraestructura (caminos, canales de irrigación, etc.), y el desarrollo de la acuacultura en la zona estuarina son las principales causas de que en los últimos años se ha transformado el paisaje en las tierras bajas. Explicó que la constante nivelación agrícola mecanizada ha dejado al descubierto materiales representativos de diversas fases de ocupación tanto del Clásico como del Posclásico.

El investigador del INAH-Nayarit anunció que a través de los trabajos de recolección de muestras se documentó una larga secuencia de ocupación en la zona, desde el Formativo Terminal (complejo cultural Chinesco, 0-150/200 d.C.) hasta el Posclásico Medio (complejo cultural Aztatlán, 850/900-1350 d.C.).

Las observaciones preliminares de campo en relación con el patrón de asentamiento regional indican que existió una densa población en las tierras bajas inundables durante el Epiclásico, localizadas en la costa central de Nayarit, lo que posibilitó la cristalización y expansión económica y comercial de la cultura Aztatlán, puntualizó.

Comentó que si no se toma en cuenta la activa participación que desempeñaron los grupos Aztatlán asentados en el septentrión costero mesoamericano en los principales procesos sociales, políticos y económicos regionales sería imposible comprender a detalle los complejos procesos de interacción y globalización cultural que caracterizaron a las sociedades del Posclásico mesoamericano.

Dichas investigaciones, precisó, han demostrado que en la zona nuclear costera Aztatlán tuvo lugar un notable desarrollo cultural ininterrumpido, de carácter progresivo.